azúcar en Alcorcón, Móstoles y Fuenlabrada

Azúcar y sonrisa: ¿cómo afecta su consumo a tus dientes?

Tomar alimentos dulces de forma puntual no implica ningún peligro, siempre que se mantenga una rutina de higiene bucodental adecuada. Sin embargo, tomar azúcar demasiado a menudo sí que puede suponer un riesgo para la salud de nuestros dientes y encías.

En Más Q Sonrisas queremos ayudarte a evitar estas situaciones. ¡Toma nota de lo que vamos a contarte!

El primer riesgo es la posibilidad de que aparezcan caries en las piezas dentales por la acumulación de azúcares. Esta patología oral, si no se trata adecuadamente, puede llegar a afectar a la estructura interna del diente y requerir de tratamientos mucho más complejos y costosos.

Además, es recomendable evitar los alimentos pegajosos o difíciles de masticar. Este tipo de productos también suelen ser ricos en azúcares y, al ser más difíciles de disolver, pueden afectar al esmalte con mayor facilidad.

Además, el exceso de azúcar está relacionado con enfermedades como la obesidad y la diabetes, además de problemas cardiovasculares.

Ven a visitarnos y te asesoraremos para que el azúcar no se convierta en tu enemigo este verano. ¡Prepárate para lucir sonrisa y disfrutar de todo lo que puede ofrecerte esta época del año!

 

 

azúcar en Móstoles

¿Cómo afecta el azúcar a tus dientes?

Pocas sonrisas son más evidentes que las de los más pequeños ante una buena bolsa de golosinas. Y, para qué negarlo, muchas veces somos también los adultos los que caemos en esa misma tentación.

La gran duda que nos asalta entonces es saber hasta qué punto hincarles el diente compromete a nuestra salud bucodental. Es cierto que las chucherías pueden afectar a nuestra sonrisa, ya que su alto contenido en azúcares contribuye a la formación de caries, probablemente la enfermedad infecciosa dental más común, producida por la bacteria Estreptococo Mutans. ¿Quiere esto decir que las golosinas están entonces totalmente prohibidas? Para el alivio de los más pequeños, os diremos que no.

La clave para saber cuándo y cómo consumir estos alimentos ricos en azúcares —entre los que no sólo se encuentran las golosinas, sino también muchos de los snacks salados— está en limitar el tiempo en el que están en contacto con los dientes.

Para ello, hay varias cosas que nos dictará el sentido común y que debemos considerar a la hora de tomar estos productos. En primer lugar, influye cómo es la golosina: los caramelos masticables y los dulces más pegajosos son los más peligrosos, porque muchas veces sus restos permanecen entre los dientes incluso después del cepillado.

En segundo lugar, es importante elegir bien el momento del día en el que dejamos que los niños los tomen: debemos evitar el consumo entre horas. Es mejor que éste se produzca después de las comidas y, por tanto, justo antes de lavarse los dientes.

El tercer y último apunte es que, aunque sigamos los consejos anteriores, el consumo de dulces ha de ser siempre puntual y nunca un hábito incorporado a nuestras rutinas. Pues, además de su potencial efecto dañino sobre la salud oral, su consumo reiterado está ligado a otros problemas de salud infantil, como la obesidad.

De todas formas, en caso de duda, pedir cita con nuestro odontólogo va a ser lo que nos aporte verdadera confianza. Y es que es el especialista el único que puede aconsejarnos de manera personalizada, valorar nuestra higiene bucodental y maximizar el cuidado de la sonrisa.

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